En los últimos años ha crecido el interés por la gestión emocional, impulsado por la psicología y su divulgación, con ejemplos como películas como Del revés (Inside Out), que facilita su comprensión.
Desde Eglode entendemos que las emociones no son el problema en sí, sino cómo las manejamos. Todos experimentamos miedo, tristeza, enfado o alegría, pero cuando no entendemos lo que sentimos, es fácil que esas emociones terminen afectando nuestra vida cotidiana. Aprender a gestionarlas no solo mejora nuestro bienestar, sino también nuestras relaciones con los demás.
¿Qué es la gestión emocional?
La gestión emocional es la habilidad de reconocer o identificar lo que sentimos, comprender por qué sucede y decidir cómo responder. No se trata de reprimir las emociones, sino de darles un espacio y empezar a gestionarlas de una forma saludable.
Si no somos capaces de hacerlo, pueden surgir problemas como ansiedad, impulsividad o conflictos personales. Por el contrario si aprendemos a gestionarlas, conseguimos equilibrio, claridad mental y un mejor bienestar emocional.
La gestión emocional en los adultos
Algunos adultos pueden presentar dificultades en la regulación emocional como consecuencia de las carencias en su aprendizaje socioemocional durante la infancia, ya sean debidas a causas familiares (infancias difíciles), problemas en el colegio o factores de situaciones en el entorno. Esto puede manifestarse en la edad adulta en problemas de adaptación, impulsividad, ansiedad o dificultades en las relaciones interpersonales.
En otras ocasiones el ritmo acelerado y las responsabilidades que tenemos en la vida adulta a menudo nos llevan a ignorar nuestras emociones, lo que hace que estas aniden aún más con sus consecuencias negativas.
El trabajo en terapia se orienta a que una persona pueda:
- Identifique lo que siente.
- Entender qué lo puede haber provocado.
- Aprenda a dar una respuesta en lugar de una reacción.
El cambio empieza cuando dejamos de actuar de manera automática.

Gestión emocional en la adolescencia
La adolescencia es una etapa cargada de emociones intensas. Todo se vive con más intensidad, más acelerado y, muchas veces, sin las herramientas necesarias para gestionarlo.
Por esto, es muy importante ayudarles a:
- Poner nombre a lo que sienten.
- Expresarlo de la manera más adecuada.
- Entender que lo que les esta pasando es lo más normal del mundo.
Esto mejora su autoestima y reduce los conflictos con su entorno.
Terapia de gestión emocional. Herramientas para gestionarlas
La terapia en Eglode no se basa exclusivamente en hablar, sino en aprender a manejar y gestionar situaciones reales. Trabajamos con cada persona de manera individualizada, para que pueda ser capaz de poner en práctica todo lo trabajado en la terapia en su vida diaria.
El objetivo es claro: que la persona adquiera competencia y autonomía emocional, además de confianza en si mismo.
¿Cómo gestionar las emociones?
Gestionar las emociones no es algo innato, se aprende. El primer paso es reconocer lo que sentimos. A continuación, ponerle nombre y entender qué lo ha provocado.
También es importante detectar señales físicas como tensión, nervios o pensamientos negativos, ya que suelen indicar que algo emocional está ocurriendo.
Y, sobre todo, aprender a cuidarnos de nosotros mismos, a tratarnos con respeto y sin juicio.
Ejercicios para gestionar las emociones
Hay técnicas muy simples que pueden resultar efectivas:
- Escribir lo que sientes.
- Expresar tus emociones en voz alta.
- Practicar respiración consciente.
- Utilizar afirmaciones positivas.
- Incorporar momentos de calma y atención plena.
Comprender y gestionar tus emociones
Todos experimentamos emociones intensas en algún momento, y eso es completamente normal. Sin embargo, cuando no sabemos gestionarlas, pueden afectar a nuestro comportamiento, nuestras relaciones y nuestro bienestar.
Algunos pasos clave que trabajamos en consulta son:
- Prestar atención a lo que sientes.
- Nombrar tus emociones.
- Identificar qué las ha provocado.
- Practicar la autocompasión.
- Aceptar las emociones sin juzgarlas.
- Expresarlas de forma saludable.
- Incorporar hábitos como la escritura o la atención plena.
- Utilizar pensamientos positivos.
- Pedir ayuda profesional cuando lo necesites.

Comprender tus emociones es el primer paso para poder gestionarlas.
Gestionar emociones negativas
Las emociones negativas no son malas, son necesarias. El problema aparece cuando las evitamos o luchamos contra ellas.
Aceptar emociones como la tristeza o el enfado permite que pierdan intensidad. En cambio, ignorarlas suele hacer que crezcan.
Aprender a observarlas, entenderlas y dejarlas pasar es clave para recuperar el control.
La gestión emocional es una habilidad que se puede desarrollar en cualquier momento. No importa la edad ni la situación. Desde Eglode en Parla, acompañamos a cada persona en este proceso, ayudándole a entender lo que siente y a manejarlo de forma saludable.
